¡¡Horror!! El entretiempo ya está aquí, la "maravillosa" transición entre el calor abrasador y el frío invernal que sufrimos en el centro de España. Hemos pasado de 30 grados a 15-20 acompañado con lluvias torrenciales y al revés.
La dura realidad me ha golpeado en la cabeza (adiós verano) y me pregunto ¿qué narices me pongo?
La dura realidad me ha golpeado en la cabeza (adiós verano) y me pregunto ¿qué narices me pongo?
Entró en pánico porque no recuerdo que ropa tengo a mano que pueda utilizar (esto se evitaría con un vestidor maravilloso) ¿calzado cerrado? ¿vaqueros en el fondo del armario? ¿cazadoras? y, me quedo un rato con cara de boba observando el armario como si fuera a hablarme y decirme que ponerme.
Tras varios minutos de "shock" mi cerebro funciona y empiezo a recordar que fui previsora y deje ropa para estas situaciones de crisis, chaquetas de punto que han estado en frente de mí y ni las he mirado, abrigos junto a cazadoras y calzado en otro estante distinto a las sandalias. Es decir, he tenido prendas a mi alrededor que he ignorado felizmente estos meses.
He empezado manos a la obra el cambio de armario y esto es lo que hago siempre: